El cuarteto formado por Bill Kelliher, Brent Hinds, Brann Dailor y Troy Sanders retoma el camino de los discos conceptuales a través de una fascinante historia inspirada en la reciente muerte de la madre del guitarrista Bill Kelliher, a causa de un tumor cerebral, en la que se narra la lucha de un hombre sentenciado a muerte por el Emperador de la Arena, que simboliza el paso del tiempo, su huida a través del desierto y, finalmente, su muerte.
Aunque de digestión sea algo más compleja que la de sus predecesores más cercanos, Mastodon luce madurez sonora en un disco que revisita sus puntos fuertes sin necesidad de ahondar en sus facetas más extremas, dando a luz un cruce entre la densidad sonora de aquel Crack The Sky de 2009, con el que comparte el productor Brendan O'Brien, y la contención que la banda mostraba en sus últimos discos.