domingo, 18 de enero de 2026

Los mejores discos nacionales de 2025

Tras la recopilación internacional con lo mejor del griterío en otras lenguas, demostramos una vez más que nuestra capacidad de detalle gana con la cercanía, presentando para el concurso de belleza sonora nacional 2025 una resultona colección de estilos. Como hicimos en la entrada anterior, un recuerdo a los caídos del gremio que sólo en diciembre se llevó a Jorge Ilegal y Robe Iniesta (casi nada), al que sumamos el deseo de que alguno de los citados a continuación lleguen tan alto. A por ellos.

Jorge Ilegal por Juan Pérez Fajardo

Hamlet, Inmortal (Maldito Records, 2025). Con la tontería han pasado siete años desde el último disco de estudio de la banda madrileña, y una pandemia de por medio. Sin parar de tocar, las giras aniversario de los discos Revolución 12.111 (Zero Records, 1996) e Insomnio (Zero Records, 1998) parecen haber ayudado a los de Molly a resolver la ecuación del sonido de este nuevo trabajo con algo que bien podría ser un resumen de su carrera. Canciones que repasan la permeabilidad del grupo a lo largo de los años como Estigmatizado, En mi piel, Amor o poder, el rescate en traje largo de Sombras (que había salido como sencillo en 2020), o esa burrada de nombre El gran teatro del universo... Brutales, como siempre.


Adrift, Dry Soil (Doomentia Records, 2025). Qué pena cuando un buen grupo se va. Y más cuando se trata de una banda tan atípica en la escena del underground nacional, y paridora de discazos como Black Heart Bleeds Black (Alone Records, 2012) y Pure (Tot Records, 2019). Los madrileños hacían muy bien eso de hacernos navegar sobre un sonido de tal densidad que casi podía tocarse, hasta conseguir que perdiéramos el miedo a caer al vacío al que nos exponían. Esperemos hablar en algún momento de su regreso, pero se marchan haciendo lo que mejor saben, arrojarnos mazazos de contundencia verificada como ConcreteRestart.

Rufus T. Firefly, Todas las cosas buenas (Lago Naranja Records, 2025). Qué disco más chulo. Su productor Manuel Cabezalí lo ha descrito como “un disco de grandes éxitos con canciones nuevas”, y da en el clavo. Una más que buena mano de cartas, que se pasea por el muy nutritivo (y ecléctico) catálogo de los de Aranjuez, para que éstos saquen a pasear su psicodelia pop sobre la que deslizan electrónicas abiertamente raveras, Dron sobrevolando Castilla-La Mancha, ganchos melódicos pluscuamperfectos como La plaza, El principio de todo, o cortes exultantes de gracia como la guinda progresiva de Lumbre o Ceci nest pas une pipe.

El Gobierno, Flipe VI (Folc Records,  2025). Nuestros Dirtibombs vallecanos. En 2019 dejaron el inglés para iniciar el combate cuerpo a cuerpo y lengua a lengua, con un Guillermo Casanova al mando, bajista de Los Chicos, quien no sólo tiene mucho que decir, sino talento para hacerlo. Brota de su boca, de su guitarra, o de su lápiz al diseñar la fantástica portada que viste este álbum con retranca monárquica, y en todo el selecto paquete de blues rock propulsado por una energía que podría haberse gestado en cualquier calle de Detroit, Australia o del Puente de Vallecas, con bellezas como El SábadoVicio o Virtud, o esa insuperable Todo por Hacer.

Ilegales. Joven y Arrogante (Warner, 2025). No sé si Jorge Ilegal imaginaba que este disco pudiese ser un adiós, pero es realmente fantástico que la carrera de uno de los personajes (y bandas) más icónicos del rock español, se cierre con la canción que da título al álbum tan a medida de la figura afilada del asturiano. Salvas y vítores para un álbum redondo, de producción exquisita, precioso empaquetado, que muestra la cristalina forma de tocar la guitarra de Jorge Ilegal, y su versatilidad para parir temas tan delicados como Orfanato Minero, El Efrit y la Envidia, o Luminoso viento nocturno; canalladas para romperte la cara como Es ansiedad, El fondo de la noche o El mundo contra ti; o guiños a sus Magníficos, con Moloko. Elijamos el rumbo sin temores del cielo, porque la leyenda empieza hoy. 


The Excitements, Hard Times,(Hoots Records, 2025)Cataluña sigue siendo referente nacional en el Soul y R&B, y The Excitements, banda nacida en 2009 de la mano del guitarrista Adriá Gual y desde 2021 con la voz de la somalí Kissia San, tras el paso de Koko Jean, es un buque insignia de la escena. Hard Times lleva por bandera la elegancia del Northern soul, y desdibuja sin esfuerzo el mandato anglosajón en este género. La cara A del disco es abrumadoramente incontestable de principio a fin, con temas tan buenos como la propia Hard times, Brand new nothingThis bond is a curse, I gave you allLost in action o el despendole instrumental de Year of the snake, es decir, todas. Si este disco sale en brazos de la disquera Daptone ni pestañeamos.


Rata Negra, Hawai (Sonido Muchacho, 2025)Hay mucha verdad en las letras alegóricas de Rata Negra. Canciones sobre la agonía de una sociedad que no acepta la tristeza, que vive en un atasco infinito, y proyectadas sobre cementerios o aspiraciones vacacionales. Cuarto trabajazo del grupo que nació de las cenizas de Juanita y Los Feos, donde Mónica (bajo y voz), Fa (guitarra) y Pablo (batería), de La URSS, siguen cultivando en tierras del pop más oscuro, e injertando new wave, post punk y hasta guiños al sonido de Phil Spector, todo con abrumadora actitud punk de "Hazlo tú mismo". Absolutamente adictivas esas Pesadilla Adulta, Hawai, Ojos verdes, Antonio, Reza...maravilla.


Lukiek, #3 (Ático Stereo, 2025). Proyecto paralelo del guitarra de BelakoJosu Billelabeitia, en el que en formato power trío da rienda suelta a un universo caleidoscópico, y cerrando con este disco su primera trilogía. Aunque nos encanta tirar de referencias, más allá del viento noventero que recorre todo el álbum, cada corte está lleno de sorpresas y cambios de guion que hacen que no valga la pena echar mano al mapa. La fantástica portada del disco (obra de Ximon Agirre y Paula Uharte) es la puerta a este fascinante mundo en el que puedes encontrar desde aires arabescos, hardcore, autotune, chándal metal, shoegaze...Todo suena compacto, y desvergonzadamente creativo.

Zero Azúcar, Zero Azúcar (Autoproducido, 2025). El oleaje Covid sigue llegando hasta nuestros días...por Accidente. Por aquel entonces Pablo Martínez, guitarra de la banda madrileña ahora extinta Accidente, comenzó a cacharrear con un sintetizador Korg para sacarse ideas de la cabeza. Le ayudaba el bajista de Weak, Tote, antes de la participación de Gara Hernández en la voz, y la llegada del hermano de Pablo, Miguel, sustituyendo a Tote. Con este personal, más la ayuda de Milky y Álvaro de Biznaga, y Carlos Serrano, también de Accidente, graban uno de los mejores discos de 2025, engendro sacado de las entrañas de Nacha Pop, Wipers o The Cure, tan delicioso en melodía como ácido en las letras. Canciones reales, redondas, y de verdad como la propia Zero Azúcar, Ni al calor ni al frío, Pixel, Oscuridad, Al revés...La ola que me va a matar la veo de lejos, viene derechita a mi, no va a parar.



Más, 

A la salida coged uno de estos, y ya tenéis diez. A jugar por ahí,

SUA, Bide Ilunek Argitzen Zuten Dena (Airaka, 2025). Nos engancharon en 2022 con Gorde Genituen Beldurrak, y ahora siguen en racha en lo de invocar rock noventero con tino, y con la participación de The Baboon Show en un corte; Leytz, Sigue Ardiendo (Autoeditado, 2025). Otros que siguen en forma, aunque subiendo una década de invocación roquera, y clavando canciones tan buenas como By Pass o Todo lo que soy. Un EP se queda corto; Catalina Grande Piñón Pequeño. Música para mastines (Maldito Records, 2025). Además de atesorar uno de los mejores temas de este año en las notas de Pladur, el cachondeo, punkarrismo y soberbia instrumental, luce a lo largo de 28 minutos; Fuet! Make It Happen (Estudio Mazmorra, 2025). Superando mi aversión al inglés "patrio", estos chavales se cuelan en la lista moviendo cadera a ritmo Turnstile, y hasta con algún cabezazo metalero. Desgarradores pero sensibles; Deaf Devils, Deaf Devils (Revolution Kids Productions, 2025). Jovenzuelos retomando la estética de la Naranja mecánica, pose glam, y soltando latigazos a lo nórdico. Todo inventado, correcto, pero subirse al carro y que no se note que eres nuevo, tiene mucho mérito. Muy buenos; Morgan. Hotel Morgan (North Records, 2025). Presentan su disco de más amplio espectro, atreviéndose a ahondar en arreglos, a ampliar cancionero en castellano, y todavía sin encontrar techo a la voz de Nina. Cada canción busca su estética, desde la desnudez de Arena, la ochentera de 1838 o la preciosa Jon & Julia a la voz de Paco López, vestida de Future IslandsRodeo, X (Bonberenea Ekintzak, 2025). Vamos con Stoner Rock...pero manchadito. Los vascos nos arrojan su cuarto trabajo donde la pesadez guitarrera da un achuchón al rock alternativo, sin dramas, y dejándose querer no sólo por la aridez stoner sino por tonos arabescos o progresivos; Lunamotos, Whooom! (Family Spree Recordings, 2025). ¿Ningún gallego en la lista? No bajo mi mando. Sonido garage de antaño a ritmo de fuzz desenfrenado, órgano hipnótico, y melodías tenebrosas a garganta quemada desde la costa lucense de Cedeiro. Grandérrimos; Deus Ez, Zain (Autoeditado, 2025). Buscando cobijo en guitarreos noventeros que nos hagan sentir en la casa de aquello llamado grunge, damos con esta gente de Eibar, que traen ecos Soundgarden o Stone Temple Pilots totalmente creíbles y disfrutables, pero sellados por un sonido propio. 

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