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| Dan Auerbach por Fred Smith |
Además de guitarra y voz de los bicefálicos The Black Keys, uno de los fenómenos blues rock de la música norteamericana del siglo, Dan Auerbach ha acabado convertido en uno de los productores más afamados a la hora de encontrar savia nueva y revitalizar músicos veteranos con raíces en la tradición popular.
Patrick Carney y Dan Auerbach, The Black Keys, tomaron el relevo comercial a The White Stripes hasta verse sepultados por la popularidad que provocaron discos como Brothers (Nonesuch, 2010) o El Camino (Nonesuch Records, 2011). Terminada la gira de su álbum Turn in blue (Nonesuch Records, 2014), anunciaron un parón tras una época durante la que llegaron a dar las entrevistas por separado, y en las que estaba prohibido citar las carreras en solitario del otro.
Durante aquel parón Auerbach fundó Easy Eye Sound en 2017, un estudio de grabación y sello discográfico con sede en Nashville con la filosofía de aprovechar el talento de la gran cantidad de músicos experimentados afincados allí, capaces de improvisar o sugerir ellos mismos los arreglos cuando los propios compositores perdían el camino de la inspiración, muy en la línea de la mítica Motown, en la que su fundador Berry Gordy estaba convencido de la importancia de contar con una banda estable para todas sus producciones.
Precisamente, la primera referencia de su catálogo fue su segundo disco en solitario Waiting on a song (Easy Eye Sound, 2017) Un álbum producido por el propio Auerbach en el que apostaba por el aroma retro como uno de los fuertes del sonido de Easy Eye Sound, y reuniendo a su alrededor un equipo que incluía nombres como John Prine, Duane Eddy o Mark Knopfler, pero también compositores con historial en grabaciones (entre otros) de Johnny Cash o Elvis Presley, como Bobby Wood, Kenny Malone o Dave Roe.
A lo largo de estos años, tanto el sonido como la forma de trabajo se ha ido transmitiendo en cada grabación capitaneada por Dan Auerbach, ofreciendo discos tan atractivos como estos cinco elegidos para celebrar su obra como productor. Vamos con ello.
Las labores de Auerbach como productor no empezaron con Easy Eye Records. Al principio, él mismo buscaba proyectos, coordinaba todo el diseño gráfico, supervisaba las fotografías y luego simplemente se lo entregaba a una discográfica. Así cayó en sus manos la producción del titán de Nueva Orleans Dr John. Su colaboración surgió después de que ambos tocaran juntos en el Festival Bonnaroo del año 2011, un festival que lleva su nombre en honor al álbum del propio Dr John, Desitively Bonnaroo (Atco Records, 1974) y que es famoso, además de por su deliciosa programación, por las súper jams que desde 2002 se suceden en su escenario principal. En 2011 esta jam la formaron Dan Auerbach a la guitarra, Dr John al piano y voz, junto a la Preservation Hall Jazz Band, y Patrick Hallahan de My Morning Jacket, entre otros. A los meses de esta actuación, Auerbach convenció a Dr John para viajar a Nashville para grabar un nuevo álbum, con la premisa de que llegase al estudio sin ninguna idea, y que tuviera fe en el equipo de músicos que el guitarrista había reunido para la grabación de lo que sería su disco Locked Down (Nonesuch, 2012). El resultado fue un trabajo estupendo en el que Auerbach logró devolver al legendario pianista a la atmósfera mística y oscura de sus primeros álbumes en los que también se hacía llamar Night Tripper. Locked Down es una apuesta de funk contra R&B, que se aleja de la zona de sonido cartesiano del blues de los Black Keys, y en la que abundan los vientos, los órganos descontrolados y las guitarras de aires afro, junto a una sensación de no saber por donde fluyen exactamente cortes tan fantásticos como la propia Locked Down, Getaway o el blues humeante de Big shot.
Pero su olfato también ha servido para impulsar la carrera de músicos desconocidos, como la del guitarrista Omara “ Bombino ” Moctar, Bombino. Nacido en Níger en 1980, tras la rebelión tuareg de 1990, Bombino huyó a Argelia donde comenzó a tocar la guitarra emulando a Mark Knopfler y Jimi Hendrix. En 1997 regresó a su hogar, e inició su carrera como músico profesional grabando su primer álbum, Group Bombino's Guitars from Agadez Vol. 2, que se convirtió en un éxito en la radio local. En 2007 tuvo que volver a exiliarse en Burkina Faso tras una nueva rebelión tuareg, en la que el propio gobierno de Níger prohibió la guitarra como objeto subversivo. En este país dio a luz a su segundo retoño musical, Agadez (Cumbancha, 2011), gracias al documentalista Ron Wyman, que lo descubrió rodando su película Agadez, The Music and The Rebellion. Este documental acabaría por cambiarle la vida, y dando la razón a todas las horas que Bombino había pasado emulando a sus ídolos occidentales pero también africanos como Ali Farka Toure, Tinariwen o Haja Bebe, porque acabaría llegando a manos de Dan Auerbach que se encaprichó de su música y aquella visión desértica del blues, que podía entenderse como una vuelta a los auténticos orígenes del blues. Juntos grabaron Nomad (Nonesuch, 2013) donde la mano de Auerbach mece con dulzura la tradición del blues estadounidense con el sonido tuareg, dejando que este incorpore ritmos y estructuras africanas, que derivan en piezas tan estimulantes como Aman, Imuhar o Amidinine.
Robert Finley es Músico autodidacta de 64 años natural de Bernice, Louisiana, realizó una gira con la banda del ejército de Estados Unidos cuando estaba en filas, antes de regresar a casa y convertirse en carpintero. Finalmente, tuvo que retirarse debido a problemas con su vista y fue recuperado para la música por una organización benéfica estadounidense.
Otra historia de músicos rescatados por Auerbach de la nada, es la de Robert Finley. En 2015, la Music Maker Relief Foundation, una organización sin ánimo de lucro que apoya a músicos de blues de edad avanzada, descubrió a Robert Finley tocando en la calle. Un tipo que por aquel entonces había invertido seis décadas en servir al ejército, con cuya banda realizó una gira cuando estaba en filas, y en ser carpintero hasta que tuvo que retirarse por problemas en la vista. Gracias a dicha organización, Finley lanzó su primer álbum, Age Don't Mean a Thing (Big Legal Mess Records, 2016) descubriéndose como uno de los últimos grandes cantantes de soul y de blues rescatados del olvido en la antesala de su vejez. Los caminos de Dan Auerbach y Robert Finley coincidieron en la banda sonora de un comic: Murder Ballads de la editorial Z2 Comics (escrito por Gabe Soria e ilustrado por Paul Reinwand y Chris Hunt), y al que acompañaba un EP de cinco canciones grabado en los Easy Eye Sound Studios. De esta colaboración nació el primero de los álbumes que produciría Auerbach para Finley, Goin' Platinum (Easy Eye Sound, 2017), del que Auerbach salió tan embelesado como para decir de él que es el mejor cantante de blues vivo. Puede que no falle. Finley estuvo arropado por un elenco que incluía el baterista Gene Chrisman (Elvis Presley, Aretha Franklin), al tecladista Bobby Woods (JJ Cale, Bobby Womack), los músicos de viento de Preservation Hall Jazz Band o el legendario guitarrista Duane Eddy. Goin' Platinum! fue coescrito y producido por Auerbach, quien debía recitar las canciones al oído a Finley ya que su vista no le daba para leer, y también cuenta con créditos de composición de los legendarios compositores John Prine, Nick Lowe y Pat McLaughlin. El resultado es uno de mis preferidos del listado, con canciones luminosas entre las que destacan Get it while you can, Medicine Woman, o esa joyita que es Honey let me stay the night.
Hermanos Gutiérrez. De padre suizo y madre ecuatoriana, los hermanos Alejandro y Estevan Gutiérrez se criaron en Suiza, aunque viajaban a Ecuador durante los veranos de su infancia y adolescencia. De esa mezcla, aprendieron a combinar el blues con las raíces de la tradición latinoamericana, cubriendo sus canciones de un manto desértico que ha acabado por ser el último hype de la música independiente. Sus tres primeros álbumes, todos autoeditados, cimentaban su sonido en la música latina, pero una visita a México y al suroeste de Estados Unidos en febrero de 2020 cambió su orientación compositiva en su cuarto álbum, Hijos del Sol (Autoeditado, 2020), para el que incorporaron más sonidos occidentales. Auerbach los sacó de la independencia discográfica editando su último trabajo, Sonido Cósmico (Easy Eye Sound, 2024), aunque ya lo había hecho con su anterior El Bueno y el Malo (Easy Eye Sound, 2022), y como en aquel acentúan el carácter cinematográfico de unas composiciones de las que no te puedes sacudir el polvo de los paisajes desérticos que evocan. Aunque su música es puramente instrumental, de la mano de nuestro protagonista han coqueteado en dos sencillos con el arte de la voz con la compañía de Natalia Lafourcade y Leon Bridges, con Luna Creciente y Elegantly Wasted respectivamente. Una cita sobre su música que me ha parecido poco superable, se publica en el periódico El Santa Fe New Mexican donde escriben que su música "alterna entre lo arrastrado y lo melancólico, lo espeluznante y lo solitario". Nada que añadir.
Dan Auerbach estaba en una tienda de discos cuando escuchó por primera el doo-wop distorsionado e inadaptado de los Shannon & The Clams. Aquella sugerente mezcla de sonidos de los años 50, surf y garage, junto a la cautivadora voz de su cantante y bajista Shannon Shaw, hizo que Auerbach contactase con un promotor australiano para conseguirles una gira por Australia. Fruto de aquel chivatazo, la cantante quiso agradecer personalmente al líder de The Black Keys sus esfuerzos, cosa que acabó embarcándoles a ambos en la aventura de que Shannon Shaw protagonizara su propio disco en solitario. Shannon In Nashville (Easy Eye Sound, 2018) nació como un homenaje al clásico de Dusty Springfield de 1969, Dusty In Memphis, acompañando esta vez a Shaw en su propia peregrinación al sur para colaborar con Dan Auerbach y un grupo de venerados músicos de sesión de la vieja escuela. Emociones atormentadas sobre un soul añejo que brotan de la garganta de la vocalista, despojada de su faceta más punk, en canciones tan redondas como Golden Frames, la conmovedora I Might Consider o poco superable Broke My Own.
Nada más. Os dejamos una lista más nutrida de estos y otros trabajos de Dan Auerbach en la producción, con algunas de nuestras canciones preferidas. Disfrutad.
Lista de nuestras prefes de Auerbach Connection.

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